Sunday, May 20, 2007

poeMARTES 041


Amarillos
sus pezones.
Amarillas
las estrellas de las charcas del sendero.
Va descalza, va desnuda, va sin miedo
cuesta arriba.
Son sus huellas
huellas vagas de una luna ya difunta.
Canta un gallo. Cantan ciento.
Amanece.
Verde y rojo
en el viento
y en el filo de la sombra:
colorido montañero.
Algún día
sus pezones, y sus ojos, y sus manos
serán tierra, serán nada.
Monte arriba,
con los ojos en las luces de la aurora
va sin miedo, va descalza, va desnuda,
va cantando.

Va cantando/ Rafael Américo Henríquez
[República Dominicana, 1899-1968]
http://www.rodriguesoriano.net/micuadernoazulito/pdf/vacantando.pdf
http://www.geocities.com/tpoeticos/rosa.html
http://www.geocities.com/tpoeticos/americo.html
http://www.elcaribe.com.do/articulo_multimedios.aspx?id=275&guid=1E304707D8B44C81914B3F6C19310456&Seccion=92

Contenido

Circularidad de la locura – Pastor de Moya
La noche es pródiga en ausencias – Sergio Borao Llop
Musa amante – Alfredo Lemon
Paisaje de imposible color – Sally Rodríguez

Circularidad de la locura

Del rojo al verde todo el amarillo se mueve
Apollinaire

del rojo al blanco
hay un vacío obstinado
de nubes de pájaros
de espirales mundos que blasfeman soledades

es voraz el reloj
si la moneda retorna a sus inicios

del rojo al blanco
hay un vacío de los signos entre cepos
en el loco del pueblo se repite
la historia de mis locos
anteriores

© Pastor de Moya

La noche es pródiga en ausencias.

Sobre almohadas dormitan estaciones desiertas.

Mas debe haber algún tren entre los páramos,
o en el fondo sin nombre de los túneles.
Debe haber algún tren quizá dormido,
bruscamente parado al borde de un recuerdo,
girando sin consuelo tras una aurora falsa
o apresado en la telaraña de los itinerarios.

Hay calma en el andén, niebla de cigarrillos,
ojos enrojecidos de espera, un viento frío.
Hay trenes varados, negros, trenes averiados
siniestramente abandonados en alguna vía muerta.
Nada se mueve, todo es quietud en tonos grises,
ni un sonido perturba la paz de las almohadas.

Y sin embargo, el sueño esboza una presencia
al final del andén, sin maletas, sin prisa,
un rostro que apenas presentido se diluye
en la explosión violenta del día que comienza.

El alba es un puñal de amargo filo
que penetra de luz los trémulos andenes.

Y a este lado, la estación está vacía.

© Sergio Borao Llop

Musa amante

Gira lenta la luna
mientras el escriba
reza en su recinto:

-Cuando estés en mi cama
te besaré la vida,
uvas y pezones,
pérdidas, tropiezos.

Sabré si el placer valió tanto esfuerzo,
si ser poeta sólo fue vano intento.

© Alfredo Lemon

Paisaje de imposible color

En esta tarde poblada de piedras
camino sola con mi memoria
indiferente
alucinada
No quiero ser más la que soy
Vivir es una palabra verde y mojada
que tiembla en mis noches
y este mundo
que se quiebra en mi garganta
mientras sola
apoyo la mirada
alucinada y fría
en aquel paisaje de imposible color

© Sally Rodríguez
_____________
© mediaIslapoeMARTES 30 de mayo 2006.-

Saturday, May 19, 2007

poeMARTES 040






Piensen en las criaturas
Mudas telepáticas
Piensen en las niñas
Ciegas inexactas
Piensen las mujeres
Rotas alteradas
Piensen en las heridas
Como rosas cálidas
Pero oh no se olviden
De la rosa de la rosa
De la rosa de Hiroshima
La rosa hereditaria
La rosa radioactiva
Estúpida e inválida
La rosa con cirrosis
La antirrosa atómica
Sin color sin perfume
Sin rosa sin nada


La rosa de Hiroshima/ Vinicius de Moraes

[Brasil, 1913-1980]
http://www.epdlp.com/escritor.php?id=3280
http://www.antoniomiranda.com.br/Brasilsempre/vinicius_de_moraes.html
http://www.poemas-del-alma.com/vinicius-de-moraes.htm
http://ca.geocities.com/el_rincon_de_nora/vinicius_de_moraes.htm
http://www.viniciusdemoraes.com.br/
http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/vinicius/index.htm

Contenido

La sombra sabia – Pilar Romano
Hogar – Fany G. Jaretón
Halloween Haunts – Freddy Gómez Cajape
Permanencias – Rosanna Salazar

La sombra sabia

Le jugué un acertijo a mi sombra
y aposté mis huesos.
Me respondió con imágenes
mareadas, que parecían bailar.
No lo sabe, me dije, no lo sabe...
Hasta que las imágenes se aquietaron,
se hicieron sombra y dibujaron
la forma de tu espalda.
Sentí que podía apoyar allí mi ternura.
Y me sentí blanda, como si hubiera perdido
mis huesos. Blanda y feliz,
entendiendo infinitas sinrazones.
Y a la vez recién hecha, dispuesta a andar
por todos los caminos recostada en tu espalda.
El acertijo preguntaba cómo se inventa el paraíso.


© Pilar Romano

Hogar

El hogar crepita maceradas horas de naufragio
y el clamor es afluente nupcial de esta codicia.
Vos atizás las brazas del tronco que quebramos
como aquel juramento que nos unió para siempre.
Parada a tu costado junto al temblor del cuerpo
insinúo las ganas de ponernos más cerca
de sentir el amparo en la fuerza del hombre
de saberte tn dulce como el primer bocado.
Inmóvil, con la orquilla, removés pensamientos
marcas que de fragor incitan a tantas muertes,
las cenizas decaen bajo el fuego empeñado
donde arde el Misterio que siempre quise darte.
Te miro como sólo yo vi, me arrimo de a pedazos
queriendo deshojarme como el intenso eucaliptos
que arma entre tus manos cual aire en nuestra casa.
Acepto el compromiso del tizón que se ajusta a la carne,
al deseo, al idioma bilingüe
quemada doblemente por ardor y madera
en el mundo del tacto.
Pero vos me iluminás, así amablemente
acurrucás tus ganas al más cruel desamparo
nos gesticulás palabra, dejás a lo evidente
me sonreís seductor con lenguaje de histeria
y al socorro del fuego que seguís atizando
no hace falta que digas, lo que el fósforo arde:
por tu todo recorre un sanguíneo torrente
que me quema la boca cuando digo tu nombre.

© Fany G. Jaretón

Halloween Haunts

Mientras espero que la soledad escampe
siento un escalofrío agusanándome los huesos.
Camino a la estación más cercana del Metro.
Leo a la entrada los carteles sobre seguridad.
If you see something, say something.
¡Si ves algo, di algo!. Y solo veo héroes
y villanos en un conciliábulo sin precedentes.
Se arma un revolú cuando el Hombre Araña
se descuelga del ala de un vampiro
llevándose por delante a los agentes de seguridad.
El Fantasma de la Opera sonríe complacido.
La Mujer Maravilla, seductora y cachonda,
aprieta a Pinocho entre sus piernas y musita
jadeante: ¡Miente Pinocho, miente Pinocho!
El Hombre Marlboro reparte folletos:
Jesus wants you to wear a condom
Jesús quiere que te pongas el condón.
Juan Valdez vende arepas y café.
Santo, el Enmascarado de Plata,
me despierta con una palmada al hombro:
Órale carnal, es la última parada.

© Freddy Gómez Cajape

Permanencias

Calles desiertas de ti
besos sellando mi piel
duendes agitándose en mis sueños
los perros me ladran sin ti.

Transito contigo en mis cosas
te llevo en el libro, en mis ojos
te escondes a diario en mi bolso
para hallarte como en el corazón.

No toco tus manos, tu pelo
y me robas la tinta de hacerte los versos
despeina la brisa mis canas pintadas
humo, bocinas y asfalto sustituyen tus besos.


© Rosanna Salazar
______________
© mediaIslapoeMARTES 28 de marzo 2006.-

Friday, May 18, 2007

poeMARTES 039






Por el camino de tu lengua yo podría llegar
hasta la negra Abisinia
o cabalgar hasta Bengala o Nankin
porque ella es sabia como un viejo maestro que
enseña sobre el cielo
las rutas de los pálidos cometas

porque tu lengua es poderosa como la de la mantis
que da vida y da muerte
y sabe tejer formas como la poesía
y es diestra en lides y ducha en argucias
y canta una canción remota y mágica que invita al extravío

Pero por el camino de tu lengua viajo más hondo
hasta el lugar donde naces gimiendo con un temor antiguo
y me sientes flotar reciente y húmeda

hasta el origen
donde sueña la bestia su sueño más profundo
y el placer es un banco de peces que relumbra
entre sales marinas

hasta mi centro
donde veo lo que no ven mis ojos cegados por las
luces del mundo
donde no existe la palabra

la torpe mercenaria

Por el camino de tu lengua.../ Piedad Bonnet
[Colombia, 1951]
http://amediavoz.com/bonnett.htm
http://www.casadepoesiasilva.com/piedadbonnett.htm
http://biblioteca.udea.edu.co/~hlopera/La_Palabra_Viva/pb.html
http://www.poesia-castellana.com/colombianos/bonnet.html
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=crit.php&wid=264&show=poemas&p=Piedad+Bonnet
http://www.poemas-del-alma.com/piedad-bonnet.htm
http://www.lablaa.org/blaavirtual/literatura/antologia/antologia2.htm
http://www.todacolombia.com/folclor/poesia/piedadbonnet.html
http://www.ciudaddemujeres.com/poemario/B/BonnettPiedad.htm
http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub/es/Festival/Antologia/piebonet.html
http://perso.wanadoo.es/joan-navarro/tigre/tigre1/bonnett.htm

Contenido

Apenas brasa – María Luisa Lázzaro
Insomnio – Alberto Vásquez Díaz
La luna era otra vaina - Poetasinley
Uno de mis ojos – Orlando Valdez
El olor de las flores – Sergio Borao Llop
Y has de pasar, oscura – Alejandro Drewes
Fría – María Eugenia Caseiro
Me dejaste tan solo – Carlos Gagliardo

Apenas brasa

Como la punta de pierna:
escasa brasa, apenas tenue el fuego,
imperceptible el toque.
Con la dosis justa
de sal marina un tanto gruesa.

Todo a su tiempo.

Se da vuelta
con las manos tiernas,
otro poco de sal,
otro poco de espera.

Apenas brasa,
apenas grácil,
la carne se abre,
todo su jugo virgen.

Mágica espera...

...delicia en la boca.

© María Luisa Lázzaro

Insomnio

Rendido ante este amor
que hace jirones mis horas de sosiego
preferí no dormir
para más no soñarte,
y solo conseguí
prolongar mi desvelo
pues cada madrugada, al despuntar el sol,
escucho
las dulces frases
que manan de tu boca
y siento que me acosa
el olor a caricias
del bosque de tu pelo.


© Alberto Vásquez Díaz

La luna era otra vaina

La luna era otra vaina
sobre el mar
mi sable
bajo los relámpagos
su crucifijo
la barquilla
demasiado blanca
la muchacha
blanco seguro
la barquilla
al otro lado
el niño
al otro lado
la luna de los vampiros
del otro lado
prisioneros
del otro lado.

© Poetasinley

Uno de mis ojos

la noche baja en las redes
de los pescadores el pan

el vino ahora son migajas
que la osa menor ofrenda temblorosa

entre siete mujeres una mujer arrulla
el mar en las manos vacías y le arrojan

piedras porque no tiene rostro la luna que señala
un pájaro blanco llega despacito lejano

de un mar rozando la arena ahora vuela
alto cielo adentro en su pico uno de mis ojos

© Orlando Valdez

El olor de las flores

Cerré la puerta suavemente
como otras tantas veces
y me alejé en silencio.

Siempre viví cerrando puertas
o viéndolas cerrarse tras de mí:

Puertas entrecerrándose implacables
como una barricada ante mis ojos.

He aprendido que cada despedida
es el eco de un canto cancelado.
Que una mirada al borde del andén,
el gesto de una mano que se pierde
o un avión despegando
son heridas que nunca cauterizan.

Es necesario entonces
cerrar las puertas con tristeza
y alejarse despacio hacia poniente
en busca de otros soles, de otras Ítacas
de otros ríos y aldeas
allende el horizonte de los días.

Mas no es fácil caminar cuando se sabe
que el olor de las flores no regresa.

© Sergio Borao Llop

Y has de pasar, oscura

La noche pare hondamente en el corazón de cada uno...
Östen Sjöstrand

Como un filo de sombra
sobre colinas doradas
o el seco borde rojo
de horas en clausura,
pasan los nombres amados,
vibrantes como fuego
de un remoto verano

y piensas en su peso
suave como el peso
de intocados labios,
entre velos de niebla
ocultando desolados
campos de otros dioses,
su mirada tan ausente.

Calla el polvo sideral
de tu espejo quebrado,
si la voz de los muertos
ya no clama ni los vivos
oyen crujir su lamento;
bajo las estrellas calla
en tu máscara, Oscura.

© Alejandro Drewes

Frío

la noche cenicienta y uniforme
es un cadáver de manos olvidadas
la más revuelta lentitud pasa de largo
y alguien sostiene, muy despacio
el soplo que vuela sin palabra…
el grito ya no llueve y la ciudad
se duerme donde no hay intrusos
los mudos sauces crecen
la música de siempre

la nieve de los pasos
aún no despierta el aire
sin prisa por llegar
ya mustio el brillo
las formas acallando
las cumbres al rasgarse
los ojos tienen frío.

©Maria Eugenia Caseiro

Me dejaste tan solo

sin dejarme
que tengo miedo
de decirlo
para no romper
el silencio que nos une

© Carlos Gagliardo
_____________
© mediaIslapoeMARTES 28 de febrero 2006.-

Thursday, May 17, 2007

poeMARTES 038



Quizás te amenazan las flores
Quizás tu enemigo es el viento
El gusto ansioso de una fruta
El volcán negro de tu sexo

Una caricia se remonta
---El mar repite sus memorias---
Otra caricia misteriosa
Teje la cuerda del verdugo

¡Oh tentación! ¿Quién te rechaza?
Vendaval de alas y de ruegos
Mezclado al sol de los abrazos
No esperes más que tu deseo

Miremos de frente a la tierra
A los ídolos de la vida
Escuchad ese idioma en llamas
En la boca de la bahía

Amenazado por estrellas
Por cabelleras de ternura
Por el agua mortal que brilla
Cuando unos senos se desnudan

Ninguna esperanza/ Enrique Molina
[Argentina, 1910 -1996]
http://amediavoz.com/molinaEnrique.htm
http://antologiapoetica.com.ar/poesia/index1.php3?pag=19
http://buscabiografias.com/cgi-bin/verbio.cgi?id=1595
http://www.triplov.com/surreal/molina.html
http://www.poeticas.com.ar/directorio/Poetas_miembros/Enrique_Molina.html
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=crit.php&wid=705&show=poemas&p=Enrique+Molina
http://www.poesiaspoemas.com/enrique-molina

Contenido

El poeta – Omar DLP Guzmán Cruz
Anodino – Silsh
capitulación de cara y cruz – Gabriela Alias Botbol
Telúrico – Edilberto González-Trejos
La muerte nos amanece el día – Luciana Garcés
Cameo – Pedro Frontera
Esto no es un adiós – Mari Cruz Agüera
Espuelas – Sergio Borao Llop

El poeta

Ríe, llora, narra,
hiperboliza, pinta, dramatiza,
piensa, cree, opina, teje,
entiende, juzga, conceptúa,
enjuicia, atribuye, imputa.

El poeta no duerme,
lleva la poesía en sus venas,
respira versos, expele rimas,
hace ensalada de palabras
con el extracto de sus sesos.

Procesa, acusa, atribuye,
culpa, carga, incrimina,
pretende, libera, inspira,
inculca, sugestiona, fascina,
hipnotiza, capta, perturba.

El poeta le hace el amor a la vida...

© Omarr DLP Guzmán Cruz

Anodino

Aferrarse a lo que queda
sosteniendo el vacío.

Tórrida soledad en las paredes
su única luz
encerrada en un cubo

se confunde mantel
bebe al olvido.

Insomne
su rutina gris
mueve el calendario

e inventa imágenes de lluvia
que esfuma en vahos de sopor.

No hay sueños
ni pasión necesaria
para escupir con fuerza.

La soledad del hombre
llena de nada
lastima el perímetro
total
de su autobiografía.

© Silsh

Capitulación de cara y cruz

Felices los normales, esos seres extraños
(…)
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,…

Roberto Fernández Retamar

era la blonda tan fina
esbelta y eficiente
hablaba inglés mejor que el presentador de los oscars
hablaba de nueva york como si describiera su dormitorio
sobre tacones sus piernas
como columnas griegas

trabajó en dhl en ups
ahora le quedaba tan ajustado el uniforme
de esta empresa devenida en elegante

era brillosa tan inadvertida
algunos mechones grasos escaparon del peinado
pasaba el trapo sobre el cristal con hartazgo o ira
no hablaba un ronquido parecido a buenos días
la cabeza siempre gacha mirando de reojo
a las señoritas de los escritorios

trabajó en cñía.limpia en todolimp
y ahora le sigue quedando tan desagraciado
el pantalón de frisa y el delantal verde

no es mal ejercicio mirar a cada una
desde la perspectiva de la otra

porque se es ambas

© Gabriela Alia Botbol

Telúrico

I. La Pangea Social
cruje, cede, se desbarata,
hundiéndose en las aguas
de un autismo masivo y particular.

II. Las delicadas placas de la tolerancia
extrañanamente se acomodaron
causando temblores de suspicacia
centrífuga telúrica.

III. Los últimos trozos
de la "Terra Firma" del Oceánico Garrett
yacen dispersos entre las aguas autistas,
separados por acomodos terrenales intolerantes.

IV. Insulares realidades
de la existencia individual
se asoman cuales pálidas memorias
de Continentes Míticos,
ya ni siquiera de la Pangea Social.

V. En el Centro, en el Eje,
pulsa una Revolución a fuego lento,
el temido cataclismo
será sólo el reacomodo
de un Nuevo Orden Centrípeto.

© Edilberto González Trejos

La muerte nos amanece el día

Como un ángel vengador,
la muerte nos amanece el día.
Duele, duele, duele,

Comimos pan ázimo untado con hiel
y sacudimos nuestras sandalias
ante la fosa que guarda tu cáscara vacía.

Sobre tu tumba, la segadora de sueños
bailo peteneras en tu honor,
repique de castañuelas doblaban por ti.

Caminas por tu jardin de limoneros
y jazmines, entre las rosas que añoramos
de nuestra infancia en el hogar.

La tribu pierde tus sonrisas, pero no tu memoria

[A Inmaculada Concepción Garcés]

© Luciana Garcés

Cameo

A menudo creo estar soñando
y sueño
ser hombre solitario que
sin cruzar palabra con nadie
se levanta temprano
para desayunar café en la barra.

Por cruzar, cruzo sólo la plaza
cuando sé que me estás mirando,
y así, cuando salgo del bar,
ya te habrás instalado
en la última mesa de la terraza.
Por eso cumplo cada día el rito
de tropezar con la misma farola.
Sé que eso te hace gracia,
aunque a mí me hace pensar que estoy tarado.
Por otro lado mi mujer me engaña
acostándose con Cortázar.
Me ilusiono pensando
que alguna vez, mientras fuman acostados,
me sacarán a colación,
y que, después de todo, en mi vida
él no representa más que un
cameo.

© Pedro Frontera

Esto no es un adiós

¿Serás, amor
un largo adiós que no se acaba?

P. Salinas

Yo sé que no me diste una promesa,
ni un perro guía para mi ceguera,
ni un espejo guardián de la memoria.
Sé que me viste a ratos
con los ojos profundos de un abismo
cuando tu corazón era un incendio intenso
y yo tan sólo un cuerpo
en busca de refugio
y estaba prohibido amarme
como si fuese una mujer o un alma libre.

Para entender mis horas de tinieblas
te faltó desmantelar mi sangre
y encontrarme preguntas
que sólo me llenaste de silencios.

Yo, que sólo era estar para tus manos
como un árbol inmóvil
que brindaba el apoyo de sus ramas,
ahora por fin desprovista de pájaros
he comenzado a andar sin tropezarme.

Y lo que más lamento
es no tener razón para culparte
que esto no sea un adiós…y lo parezca.


© Mari Cruz Agüera

Espuelas

La vida tiene espuelas, aguijones
que incitan al olvido, a la distancia.

Tiene cánceres negros que horrorizan capullos,
indoloros venenos que van sembrando ausencias,
hermosas alboradas que se ahogan en sombras.

Hiere siempre certera las zonas más sensibles.
Sobrecoge su empuje de tormenta implacable.

Tiene espuelas la vida y las clava en los costados
con frenesí de fiera, con disimulo de ángel.

Tiene aguijones suaves y cuchillos de almíbar
y sobre todo, fuego, fuego que quema el alma.

¡Pero es tan dulce a veces el fragor de las llamas!

© Sergio Borao Llop
_____________
© mediaIslapoeMARTES 31 de enero 2006.-